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Noches del Botánico entre el jazz y el flamenco

By |2021-07-15T22:37:58+02:00July 14th, 2021|Categories: Flamenco, Jazz, Madrid|Tags: , , , , |0 Comments

NOCHES DEL BOTÁNICO ENTRE EL JAZZ Y EL FLAMENCO

Después de un tiempo de no acercarnos a un evento musical, nos encontramos con los sonidos que invitan a correr como una aventura que no cesa, bajo los sucesos de una vida que ha sufrido y que atormenta. La salsa y el bebop del jazz son un elemento esencial en los átomos de Alex y su banda, no parecen lamentos, ni consuelos con la vida, más se asemejan a alegrías de seguir andando, hoy tenemos, mañana no sabemos. Minutos antes del inicio de los primeros acordes de Tomatito, su nombre se escucha por los costados del Jardín Botánico de Madrid, algunas personas emprenden su camino hasta su silla para presenciar a uno de los ídolos del flamenco. Pero no vayamos a lo que no hemos llegado, hay una parte que ya fue.

Alex nos dejó gozar del swin de sus melodías encriptadas en aromas matinales, avivados, casi, casi de náugrafo que va encontrando las orillas. ¿En cuánto nos habremos convertido con el ritmo de sus manos? ¿Quién las vio volar entre tecla y tecla? Los sonidos de su piano se diluyen entre las últimas esperanzas, ¡Que hambre teníamos del sonido fugaz!

Noches del Botánico es una respiración de calma, hay una energía en el ambiente que nos dice que nada puede estar mal, no sabemos si es la buena vibra de quienes lo operan o serán los sonidos que no cesan de correr entre los surcos del Botánico. Que viva el rimo alegre que sale de Alex en su piano, ha sido una esperanza armoniosa para el público, respiramos una calma que se diluye entre el jazz y la salsa. 

El jazz de Alex ha sido una buena experiencia, sin duda sus manos prodigiosas nos dejan saltar entre emociones que nos sumergen en una armonía casi idílica, un estilo de tropical jazz mezclado con flamenco, con el que las personas desde sus sillas gritaban Olé! Olé!. España transpira magrebí en sus sonidos, con el corazón en la mano, le di la bienvenida a uno de los artistas más significativos para el flamenco de España, “Tomatito”, quien salió de la oscuridad del escenario con sus cabellos largos, una larga senda lo ha traído hasta nosotros este día para recordar por siempre la forma en que suena una guitarra española.

Le hubiese dado mil momentos de mi vida a la escucha profunda de Tomatito cuando acompañó artistas como Camarón de la Isla, Enrique Morente, Pansequito, o La Susi.  Fue una sorpresa descubrir el talento del hijo de Tomatito, José Fernández del Tomate, quien sorprendió al público en varias ocasiones, en una de ellas en una canción en homenaje a Paco de Lucia. La sensación romántica que transmite la guitarra flamenca, es un pasaje entre la nostalgia y las dulzuras de un verano que oculta dolores y alegrías, tanto que, el flamenco duele y se siente profundo. Es el sonido que parece que estuviera contorneándose entre las venas y las arterias, y que al oírlo, parece que la única forma de navegar en esta sangre fuese a través de las guitarras flamencas. Durante el evento también pudimos presenciar la compañía de Duquende, Israel Fernandez y Antonio Reyes.

¿Quien diría que los inmigrantes le darían una vez más a los arraigados en un lugar miles de razones para hacer su corazón latir? Es tanta la importancia y la influencia del migrante en la cultura flamenca que el término proviene de la expresión andalusí fellah min gueir ard (فلاح من غير أرض), que traduce “campesino sin tierra”. Larga vida a la música que nos transforma, nos muta, no somos lo que fuimos, ni seremos lo que somos, seguiremos transformándonos alrededor de los que llegan y con el vacío inminente de quienes se van.

Aquí pueden escuchar, algo de la música que destacamos de España. Vayan a la lista en Spotify y hagan escucha profunda de estos sonidos.

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